domingo, 8 de enero de 2012

Bloque 2: Los textos folclóricos !!

Después de haber abordado el tema de la literatura infantil y el recorrido de la literatura española a través del famoso péndulo literario y cultura literaria, pasamos a abordar el tema de los textos folclóricos en relación a la literatura folclórica, el teatro folclórico infantil, la poesía folclórica y los cuentos folclóricos, y para ello que mejor que comenzar el tema con una definición de los textos folclóricos y algunas de sus principales características:

Los textos folclóricos son aquellos que no tienen autor, esto no quiere decir exactamente que sean anónimos sino que tiene esta característica que los diferencia de otros textos.
En los textos folclóricos el autor es el tiempo esto quiere decir que se van contando historias de boca en boca y de generación en generación y por tanto de esta forma se van modificando las historias porque cada persona lo cuenta de una forma diferente.

Las características de los cuentos folclóricos son las siguientes: son textos sin autor (pero no exactamente anónimos),en determinado momento alguien las pone por escrito, eran textos familiares que se contaban al calor de la lumbre por los ancianos principalmente, eran personajes adolescentes casi siempre, nacen de la cultura en un lugar determinado, presentan multitud de variantes, no son infantiles (aunque se pueden adaptar para que lo sean), en ellos se expresan los deseos, los sueños y los miedos de las personas.

Otro aspecto que poseen los textos folclóricos y al que aún no hemos hecho alusión es que sus personajes son planos. Son planos aquellos personajes que siempre se comportan de la misma manera, no evolucionan y nos muestran un único aspecto de sí mismos, por lo que sus actuaciones son siempre previsibles.
A los textos folclóricos también se les puede llamar textos de tradición oral o textos de tradición cultural.

En definitiva el folclore podemos definirlo de una forma breve y concisa de la siguiente forma: “conjunto de tradiciones, creencias, costumbres, fiestas populares etc...)

También me parece muy interesante hacer alusión a la primera persona que se dedicó a los textos folclóricos: Vladimir Propp.

Y…¿Quién fue este señor?, bien, fue un erudito ruso dedicado al análisis de los componentes básicos de los cuentos populares rusos para identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples.

Analizó los cuentos populares hasta que encontró una serie de puntos recurrentes que creaban una estructura constante en todas estas narraciones. Es lo que se conoce como "las funciones de Vladimir Propp".


Son una serie de 31 puntos recurrentes en todos los cuentos de hadas populares. Aunque no todos ellos aparecen en todos los cuentos, su función básica a menudo permanece y el orden es prácticamente siempre el mismo:

Alejamiento. Uno de los miembros de la familia se aleja.
Prohibición. Recae una prohibición sobre el héroe.
Transgresión. La prohibición es transgredida.
Conocimiento. El antagonista entra en contacto con el héroe.
Información. El antagonista recibe información sobre la víctima.
Engaño. El antagonista engaña al héroe para apoderarse de él o de sus bienes.
Complicidad. La víctima es engañada y ayuda así a su agresor a su pesar.
Fechoría. El antagonista causa algún perjuicio a uno de los miembros de la familia.
Mediación. La fechoría es hecha pública, se le formula al héroe una petición u orden, se le permite o se le obliga a marchar.
Aceptación. El héroe decide partir.
Partida. El héroe se marcha.
Prueba. El donante somete al héroe a una prueba que le prepara para la recepción de una ayuda mágica.
Reacción del héroe. El héroe supera o falla la prueba.
Regalo. El héroe recibe un objeto mágico.
Viaje. El héroe es conducido a otro reino, donde se halla el objeto de su búsqueda.
Lucha. El héroe y su antagonista se enfrentan en combate directo.
Marca. El héroe queda marcado.
Victoria. El héroe derrota al antagonista.
Enmienda. La fechoría inicial es reparada.
Regreso. El héroe vuelve a casa.
Persecución. El héroe es perseguido.
Socorro. El héroe es auxiliado.
Regreso de incógnito. El héroe regresa, a su casa o a otro reino, sin ser reconocido.
Fingimiento. Un falso héroe reivindica los logros que no le corresponden.
Tarea difícil. Se propone al héroe una difícil misión.
Cumplimiento. El héroe lleva a cabo la difícil misión.
Reconocimiento. El héroe es reconocido
Desenmascaramiento. El falso queda en evidencia.
Transfiguración. El héroe recibe una nueva apariencia.
Castigo. El antagonista es castigado.
Boda. El héroe se casa y asciende al trono.

Vladimir Propp, sólo estudió textos en prosa; realizando una gran recopilación de cuentos que dividió y clasificó en cuatro grupos diferentes:

-mitos: son historias de origen religioso, cuyas religiones han desaparecido. Los personajes eran dioses griegos y héroes. Por ejemplo “Hércules” (hijo de Zeus).
-cuentos basados en animales: la característica principal y definitoria es que, todos los personajes de la historia deben ser animales y que estos representan a personas“. Por ejemplo “los siete cabritillos” o “los tres cerditos”.
-cuentos de fábulas: son cuentos menos fantasiosos y destinados a un público infantil. Generalmente versificados mediante rima infantil. Suelen aparecer series de preguntas y respuestas, repeticiones de fórmulas, etc., que hacen más divertido el cuento. Por ejemplo: “ la ratita presumida” con la frase: “ratita, ratita ¿te quieres casar conmigo?”
-cuentos de hadas o maravillosos: En estos cuentos, los principales personajes que aparecen son hadas o princesas. También aparecen duendes, elfos, brujas, sirenas, troles, gigantes, gnomos y animales parlantes. Un ejemplo sería “La sirenita”, en el que los peces, cangrejos, tiburones…hablan.



Pero, éste no fue el único que se dedicó al análisis de los textos folclóricos, también lo hizo Bruno Bettelheim.

Fue un escritor y psicólogo infantil austriaco que trabajó a partir de los cuentos de hadas y analizó la parte simbólica de los cuentos.

Bettelheim dice que casi todos los cuentos que provienen de la tradición oral abordan el mismo tema: la sublimación de los conflictos emocionales y los problemas existenciales que aquejan a los niños y  parte de la base de que todos los cuentos populares reflejan la evolución física, psíquica, intelectual y social del niño hasta su edad adulta.

También argumentó que, cuando el niño lee un cuento folclórico, logra reconocerse a sí mismo en el personaje central, en sus aventuras y en la resolución de problemas.

Tras conocer como son los textos folclóricos, quienes fueron las  primeras personas que se dedicaron a ellos y algunas de sus características, pasamos a referir la literatura folclórica, con sus tres géneros principales:

-teatro: es una de las modalidades del teatro popular. Y, por supuesto que, como todo hecho folklórico, es un arte colectivo, social, anónimo, funcional, etc. Se trata de un grupo de aficionados, es decir, personas del pueblo, quienes practican el teatro como actividad no profesional. Reconocen al teatro como un medio de producción de conciencia, pero asumen como función principal la de divertir al público. No presenta estrictamente la formalidad de un libreto y otros aspectos técnicos formales teatrales.


La participación de figuras escénicas como muñecos grandes con caretas y zancos, acróbatas, animales en tela o papel, etc., en las fiestas típicas de todos los países del mundo, constituyen el verdadero teatro popular folclórico.

Las marchas, las comparsas y los desfiles son, frecuentemente, el espacio escénico del teatro folclórico. En este caso, estamos hablamos de un teatro callejero en el cual la obra se realiza en espacios abiertos e informales como son los parques, las plazas y las calles.

El teatro folclórico callejero se dirige a un público transeúnte que está de pie y se mueve fugazmente. Los actores tienen que llamar la atención de la gente a pesar de los ruidos y distracciones del entorno. Por esta razón, la obra deberá ser breve, los diálogos se reducirán al mínimo o desaparecerán para ser sustituidos por pregones, coros, canciones y música. En muchas ocasiones, en las comparsas, desfiles y marchas, no habrá oportunidad ni condiciones de realizar una representación teatral propiamente dicha en la que hay un libreto que ensayar. Más bien el trabajo principal estará en la elaboración de los trajes y caretas más creativas acordes con el tema que se quiere representar.

La única manifestación teatral folclórica para niños son los títeres de “Cachiporras” los cuales tienen todos el mismo argumento (un personaje normalmente masculino que dice que le gusta alguien o algo pero aparece un personaje malo que le roba o rapta a alguien).

-Poesía: siempre está unida a la música o al juego. Tiene que ver con cancioneros que se reconocieron que son: las cantigas galaicas y las canciones se cantaban en las fiestas como los villancicos populares, durante la siembra, la cosecha, etc.
Hay que distinguir entre la poesía tradicional que es la folclórica y la popular que es la que tiene autor. La poesía popular al estar tan extendida no nos solemos fijar en el autor, esto pasa por ejemplo con “Mi barba tiene tres pelos”.

La poesía folclórica va desapareciendo poco a poco.

-Prosa: Son textos breves, cuentos que tienen las mismas características que la literatura folclórica. 

Estos no son infantiles, aunque si se pueden hacer adaptaciones para que lo sean, ni tampoco machistas, expresan los deseos y sentimientos de la gente, pero al igual que la poesía estos se están perdiendo, por ejemplo los cuentos de los hermanos Grimm se conocen por las  adaptaciones que han hecho para las películas de Disney. “Blancanieves”, “La Cenicienta” y “La Bella Durmiente” son algunos ejemplos. También hicieron adaptaciones de libros como “Bambi”, “Peter Pan” o “Alicia en el país de las maravillas”. Después de la muerte de Disney volvieron a realizar películas de cuentos folclóricos como “Aladín” o “La Sirenita”.

Con todo lo anterior, me parece acertado, responder a unas preguntas fundamentales para abordar definitivamente este bloque:
-        
      -¿Por qué los textos folclóricos se ponen por escrito?

Los cuentos folclóricos se ponen por escrito en ocasiones con una intención conservacionista, para que no se perdiesen.

Rodrigo Caro fue el primer recopilador de textos folclóricos, en el siglo XVI, es el más antiguo de todos y se dedica a poner por escrito cancioncillas y juegos que escuchaba a los niños para que no se perdiesen, vemos en él una intención conservacionista.

En el siglo XIX, Los hermanos Grimm también escribieron las historias y cuentos populares que se narraban en Alemania por escrito, influidos por el movimiento literario del romanticismo.  
Escribieron “Cuentos para la infancia y la juventud”. Ninguno de los cuentos de los hermanos Grimm estaban escritos para niños menores de 10 años, porque hasta más o menos esa edad nadie sabía leer.

La principal intención de los hermanos no era adaptar, sino conservar aquellos cuentos para evitar que se perdiesen.

También hay que destacar a Perrault, humanista e interesado por las historias celtas.
Me parece interesante diferenciar Perrault y los hermanos Grimm. Perrault se dedicaba principalmente a adaptar cuentos mientras que los hermanos Grimm conservaban los cuentos folclóricos. Por tanto pienso que es más conveniente llevar a las aulas de primaria, las conservaciones de los hermanos Grimm.


     



      -La literatura folclórica en las aulas de educación primaria

Debemos tener en cuenta que los textos folclóricos siempre han sido de transmisión oral y esto debe ser respetado.

Los textos acarreados por la tradición oral, han constituido durante mucho tiempo un modo de pedagogía “natural” en el medio social ordinario, que facilitaba la adquisición del lenguaje, y de las destrezas expresivas y comunicativas, entre los niños y de éstos con los adultos y maestros.

 Una vez desaparecidas, o en trance de desaparición, aquellas situaciones en que de manera espontánea se producía este aprendizaje (principalmente la tertulia doméstica, la tertulia campesina, el patio de vecindad y la calle como espacio comunicativo), formulamos la hipótesis de que la escuela puede sustituir, al menos parcialmente, a esos ámbitos, y añadirles las peculiaridades propias del medio docente.

Esta posibilidad se asienta, por un lado, en la evidencia de que los espacios tradicionales han desaparecido y la sociedad no ha construido otros, alternativamente, y, por otra parte, en que la renovación pedagógica y los principios que la animan se acomodan con especial facilidad a los materiales folclóricos en tanto que recursos para la práctica de los nuevos métodos y objetivos en el aprendizaje conjunto de la lengua y la literatura; y como aspecto esencial en la formación humana y en el proceso de socialización de los niños y adolescentes.

Desde las nanas y los juegos de dedos y manos, a los trabalenguas, las retahílas, las adivinanzas, los cuentos, las canciones de juego, etc., todos componían un verdadero y amplísimo sistema de aprendizaje en la lengua y en el universo simbólico y cosmogónico de la comunidad, al mismo tiempo. Incluso se hacía con una cierta secuenciación y combinatoria, en la que se graduaba de lo más rítmico y musical a lo más verbal y dotado de contenido (los cuentos), con especial desarrollo de las funciones apelativa, expresiva, lúdica, poética y referencial del lenguaje. Esta armonía natural entre lengua y literatura es lo que, de algún modo, trataríamos de reproducir hoy en el ámbito de la docencia, mediante determinadas estrategias didácticas.

Al ir unidos los textos folclóricos a otros lenguajes, (principalmente el gestual, el entonativo, el musical y, en algunos casos el icónico), la didáctica de estos recursos puede y debe incorporar otras destrezas relacionadas con esos lenguajes, y en particular el recitativo, el mímico, el dramático y el plástico.

Los juegos verbales, al absurdo y a la fantasía, facilita un desarrollo de su aplicación didáctica por caminos de creatividad, que pueden apoyar el afianzamiento y el dominio de la lengua, de sus distintos registros, niveles de uso, etc., esto es, capacitando al alumno para la expresión verbal en múltiples direcciones.

Por último, la posibilidad de “simular” en el aula los espacios y los modos propios de la tradición oral no pueden apoyarse en los modelos de la pedagogía tradicional, deductiva, prescriptiva y canónica, sino en otra de fundamento más constructivo, inductivo, y personalizado, que busque el aprendizaje significativo de los alumnos.

-¿Qué aspectos debemos tener en cuenta para contar cuentos en Primaria?  
  • No es lo mismo leer que narrar. El éxito del cuento depende en gran parte del narrador.
  • Se narrará realizando una pronunciación correcta, pausada, para facilitar la audición.
  • La narración estará impregnada de vida, de colorido, de matices de voz, de gestos y ademanes, de acciones mímicas. El narrador se identificará plenamente con los personajes. Se vivirá la historia.
  • A través del cuento el niño debe ver en su imaginación lo que está oyendo.
  • El maestro debe narrar con los niños a su alrededor, en semicírculo, nunca detrás de ellos. El niño tiene que observar todas las acciones y gestos del narrador, quien debe narrar captando la atención de los chavales.
  • Emplear un tono de voz media, que nos permita el susurro y el grito, utilizando diversas inflexiones de voz.
  • No utilizar láminas o ilustraciones la primera vez que se narre el cuento, ya que pueden perturbar el juego de la imaginación creadora al desviar la atención del niño hacia detalles secundarios de los dibujos.
  • Tiene que preparar minuciosamente su actuación, cuidando cada detalle, adecuando su relato a la audiencia, utilizando palabras expresivas y motivadoras. Su actitud ha de ser amable, casi tierna, sin perder de vista en ningún momento a los niños y manifestando confianza en sí mismo.
  • El narrador cuidará con «precisión el ritmo, el gesto, la pausa que marca el final de cada frase, cierra las descripciones, aumenta la intriga del desenlace, sirve para crear expectativa, asegura el buen orden de la narración, ofrece el niño la oportunidad y el tiempo necesarios para asimilar lo que acaba de escuchar y aumenta el deseo de escuchar lo que viene a continuación».
                     CONTAR                                                            LEER


  • Lo prefieren los niños.
  • El narrador es más libre y espontáneo.
  • Se mueve, observa al auditorio, gesticula, usa sus ojos y manos.
  • Las palabras fluyen sin forzarlas.
  • Les gusta menos a los niños.
  • El lector está encorsetado.
  • El libro estorba y ata al lector.
  • El texto dirige al lector y le quita espontaneidad.

¿Dónde podemos encontrar cuentos folclóricos?

Si queremos encontrar cuentos folclóricos que podamos contar a nuestros alumnos deberemos buscar en multitud de libros o de páginas webs.

Pero es importante saber diferenciar entre versión o conservación y adaptación que son dos cosas distintas.

FUENTES:

http://es.wikipedia.org/wiki/Vlad%C3%ADmir_Propp


http://weblitoral.com/estudios/fundamentos-teoricos-y-pautas-metodologicas-de-la-literatura-folclorica-en-el-aula





Apuntes recogidos en clase.

 



1 comentario:

  1. Bien. Hay cosas que has tomado literalmente de páginas y eso no debes hacerlo. Si lo haces, la cita debe aparecer justo después del párrafo o de los párrafos. No has citado tampoco todas las páginas que has consultado.
    Te faltaría hablar de todos los aspectos que hemos visto en clase sobre los cuentos folclóricos: el viaje iniciático, la simbología, lo que puede cambiarse y lo que no, los ejemplos que os puse de versiones... y, finalmente, qué tenemos que mirar para elegir un buen libro de literatura folclórica.

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